Latest Entries »

martes, 14 de septiembre de 2010

Remake #1: Soñé que Elvis volvía.



Soñé que Elvis volvía. Lo que más me jodia era el maldito tonito cubano que usaba. Y todo por haberse refugiado en la isla. Todos creían que seguía viviendo en Graceland. Ingenuos. Fue uno de esos sueños en los que todo es una farsa. Pero no. Seguís adelante creyendo que quizás puede ser divertido.

Mirás a todos lados. Con ese delay que sólo en los sueños es posible. Miras caras y no reconoces rostros. Es un mundo a parte del que sólo nos llegan retazos... y no sé bien por que. Dormido sintonizo con el paraíso. Que se parece tanto a nuestro mundo. Elvis hablaba como si no hubiese pasado nada. Y sus fans de siempre lo adulaban y le tocaban la maldita solapa de la campera, blanca y con lentejuelas brillantes.

La guerrilla asolaba el lugar. Algunas explosiones invadían la tranquilidad, pero eran como esas explosiones de las películas mudas. En un lugar amplio están armando una tarima. Puro brillo, muchas nueces y poco ruido.

Nuevamente el laberinto me devuelve a ese lugar. Estoy con personas que conozco, pero no sé quienes son. Es cuestión de practica el darse cuenta que lo que vivís no es un mundo real. Que todo lo soñado es tan extraño y que el mundo real es tan frío, y que esos momentos que queremos repetir son sueños, lo inalcanzable suena a sueños. Y tu vida es una pesadilla.

Elvis cantaba. Agitaba sus caderas mientras la tribuna gritaba un gol al ridículo. Elvis no esta para esos trotes y se lo llevan en camilla a Mississipi, de donde nunca tendría que haberse muerto, o ido. La sirena empezó a aullar "Love me Tender" mientras los fanáticos golpean la ambulancia. Y esta sale a los tumbos. A mitad de camino, la sirena del techo se cae, y los enfermeros se dan cuenta por que el ambiente dejo de oler a pescado. Retroceden unos pasos, la cargan en la misma camilla que a Elvis. Quien no hace más que pensar en una dosis de sexo sobre una parrilla donde se este cocinando una barbacoa.

El problema de las sirenas, es que cuando te abandonan, te dejan con una espina clavada, que puede ser mortal si se atranca en la garganta. Para eso, lo mejor es la miga de pan. Aunque muchos han muerto por culpa de una bolo alimenticio de pan, con una terrible espina, atrancada un poco más abajo que la garganta.

Alguien me saluda. Miro a los costados, y el sueño se repite. Ella en la escalera, bajando, lejos. Su voz cerca. Su mirada atenta. Vengo soñando con ella hace años. Y todos los días lo mismo. Se acerca, me mira con ojos azules de una profundidad marítima igualmente inalcanzable. Nadaría en tus ojos nena, pero hoy no tengo el salvavidas. Me besa y me ahoga. El aire me falta, y estoy 53 metros bajo la superficie del mar. Sin aire para respirar. A unos metros pasa la sirena, con Elvis, cantando "Hotel de corazones destrozados" y yo me desvivo por salir de acá. Después, nada. Nada de nadar. Nada de nada.

Me despierto. En la radio Elvis sigue cantando. Es obvio que esta vivo. Por que Elvis, soy yo.

(Texto publicado hace mucho tiempo en otra web que hace tiempo que no existe más)