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jueves, 14 de julio de 2011

El Mercado Central prohíbe la venta de Clarín en su predio

Cerraron dos puestos de diarios por orden de Moreno; ADEPA denunció censura




Las autoridades del Mercado Central prohibieron ayer la venta de Clarín en ese predio y clausuraron dos paradas de diarios que funcionan en el lugar.
La decisión motivó el reclamo de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), que condenó "este hecho de censura en el país" y lo calificó como "un gravísimo atentado contra la libertad de expresión e información de los lectores".
La institución, que preside Daniel Dessein (La Gaceta, de Tucumán) afirmó en un comunicado que "la escalada de acciones que se vienen multiplicando en la Argentina para intentar frenar el libre flujo informativo configura un claro retroceso democrático y debe ser no sólo repudiada sino corregida de inmediato por las autoridades".
ADEPA advirtió que lo sucedido en el Mercado Central constituye un nuevo retroceso democrático y señaló que la medida se adoptó en "abierta represalia por un informe periodístico publicado en Clarín".
El 4 de este mes, el diario presentó una nota sobre el estado de abandono en el que se encuentra el predio del Mercado Central, que está a cargo de Guillermo Cosentino, un hombre que reporta directamente al secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Según se advertía en la nota periodística, en los pabellones donde se comercializan la fruta y la verdura falta la luz y se observan techos quemados, pozos, charcos y hasta ratas. El matutino también había denunciado en su edición del sábado pasado que "la mayoría de los puesteros fue obligada a firmar una solicitada del mercado en la que se ataca a Clarín, pero no se desmiente ninguna información de la publicación".
Tres días después, por orden de Moreno, personas que habitualmente se desempeñan en el mercado se acercaron a los vendedores de los quioscos para avisarles que, en represalia por la nota publicada en Clarín a principios de esa semana, se prohibiría la libre circulación de los ejemplares de ese diario y de Olé y Muy.
Los puestos de diarios afectados por la clausura -efectivizada ayer por empleados del centro comercializador, que colocaron fajas- se denominan Mercado Central, ubicado en el ingreso del predio, y Parada 36, en la llamada feria del reloj. Están separados por una distancia de 600 metros y venden, cada uno, unos 180 ejemplares por día.
ADEPA interpreta que la clausura de ambos puestos no sólo afecta la libertad de expresión y el derecho de los lectores a ser informados, sino también el libre ejercicio del derecho a una industria lícita y a trabajar. Los empleados, además, verán perjudicados sus ingresos ante el cierre de los puestos.
Asimismo, en las cabinas de ingreso del Mercado Central fue colgado un pasacalle con la leyenda "Clarín miente" y en la zona fueron pegados afiches con ese mismo texto.
La semana última, varias personas habían amenazado a los canillitas que atienden la parada Mercado Central con "romper todo" si se seguían vendiendo Clarín, Olé y La Razón. La orden habría sido que ningún ejemplar de Clarín estuviera disponible en el Mercado Central.
Tras esa controvertida disposición interna, llegaron las amenazas, y ayer, luego de que un supuesto lector -que habría sido enviado por Cosentino- logró comprar un ejemplar de Clarín en uno de los puestos, fueron clausurados ambos locales.
Del mismo modo, también fueron perseguidos varios canillitas que quisieron vender los productos de Clarín en bicicletas y en motos.
La explicación formal que se dio para intentar justificar la clausura fue que ésta se decidió "por incumplir las órdenes de las autoridades del Mercado Central".
Un puestero ajeno a los hechos alertaba ayer que los empleados de las paradas de venta de diarios corrían el riesgo de quedarse sin trabajo si la situación no se revierte a la brevedad.

miércoles, 20 de octubre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

CinemateK

Las películas que se vienen.

martes, 14 de septiembre de 2010

Remake #1: Soñé que Elvis volvía.



Soñé que Elvis volvía. Lo que más me jodia era el maldito tonito cubano que usaba. Y todo por haberse refugiado en la isla. Todos creían que seguía viviendo en Graceland. Ingenuos. Fue uno de esos sueños en los que todo es una farsa. Pero no. Seguís adelante creyendo que quizás puede ser divertido.

Mirás a todos lados. Con ese delay que sólo en los sueños es posible. Miras caras y no reconoces rostros. Es un mundo a parte del que sólo nos llegan retazos... y no sé bien por que. Dormido sintonizo con el paraíso. Que se parece tanto a nuestro mundo. Elvis hablaba como si no hubiese pasado nada. Y sus fans de siempre lo adulaban y le tocaban la maldita solapa de la campera, blanca y con lentejuelas brillantes.

La guerrilla asolaba el lugar. Algunas explosiones invadían la tranquilidad, pero eran como esas explosiones de las películas mudas. En un lugar amplio están armando una tarima. Puro brillo, muchas nueces y poco ruido.

Nuevamente el laberinto me devuelve a ese lugar. Estoy con personas que conozco, pero no sé quienes son. Es cuestión de practica el darse cuenta que lo que vivís no es un mundo real. Que todo lo soñado es tan extraño y que el mundo real es tan frío, y que esos momentos que queremos repetir son sueños, lo inalcanzable suena a sueños. Y tu vida es una pesadilla.

Elvis cantaba. Agitaba sus caderas mientras la tribuna gritaba un gol al ridículo. Elvis no esta para esos trotes y se lo llevan en camilla a Mississipi, de donde nunca tendría que haberse muerto, o ido. La sirena empezó a aullar "Love me Tender" mientras los fanáticos golpean la ambulancia. Y esta sale a los tumbos. A mitad de camino, la sirena del techo se cae, y los enfermeros se dan cuenta por que el ambiente dejo de oler a pescado. Retroceden unos pasos, la cargan en la misma camilla que a Elvis. Quien no hace más que pensar en una dosis de sexo sobre una parrilla donde se este cocinando una barbacoa.

El problema de las sirenas, es que cuando te abandonan, te dejan con una espina clavada, que puede ser mortal si se atranca en la garganta. Para eso, lo mejor es la miga de pan. Aunque muchos han muerto por culpa de una bolo alimenticio de pan, con una terrible espina, atrancada un poco más abajo que la garganta.

Alguien me saluda. Miro a los costados, y el sueño se repite. Ella en la escalera, bajando, lejos. Su voz cerca. Su mirada atenta. Vengo soñando con ella hace años. Y todos los días lo mismo. Se acerca, me mira con ojos azules de una profundidad marítima igualmente inalcanzable. Nadaría en tus ojos nena, pero hoy no tengo el salvavidas. Me besa y me ahoga. El aire me falta, y estoy 53 metros bajo la superficie del mar. Sin aire para respirar. A unos metros pasa la sirena, con Elvis, cantando "Hotel de corazones destrozados" y yo me desvivo por salir de acá. Después, nada. Nada de nadar. Nada de nada.

Me despierto. En la radio Elvis sigue cantando. Es obvio que esta vivo. Por que Elvis, soy yo.

(Texto publicado hace mucho tiempo en otra web que hace tiempo que no existe más)

viernes, 11 de junio de 2010

2010: a la pelotita.

Fulbo... fulbo... fullllbó...

Se acabó la joda, ahora empieza la partuza.

martes, 20 de abril de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

Verdad #18: Basta

Es imposible andar enojandose por todo.
Por eso voy enfocando de a una cosa por dia.

viernes, 19 de febrero de 2010